El arte egipcio

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El arte egipcio se desarrolló durante unos 3000 años, pese a lo cual mantiene una cierta unidad estilística.

Se distingue una época predinástica (antes del 3000 a. de C.), una época tinita-menfita o Imperio Antiguo (3000-2000 a.C.), y una época tardía (saíta, tolemaica) ya dentro de la dominación extrangera.

ARQUITECTURA

arquitectura egipcia, templosFrente a la escasa importancia que el arquitecto egipcio concede a la arquitectura civil -casas particulares (en las que emplea cañas, madera, estera) e incluso palacios (construidos con ladrillo o adobe)-, la arquitectura religiosa de templos se sirve de materiales más duros y persistentes: la piedra es uno de los elementos preferidos. Estas piedras se tallaban en sillares de grandes proporciones que se ensamblaban unos con otros a unión viva (sin argamasa de ningún tipo).

EL TEMPLO

Antes de entrar en el templo hay normalmente una avenida bordeada de
esfingesEsfinge (animales antropomórficos) que conduce a la fachada principal. A los lados de la puerta triunfal se encuentran dos grandes torres con mástiles u obeliscosEsfinge.
Una vez atravesada la puerta nos encontramos en el patio abierto o sala hipetra. En estos patios se realizaban algunas ceremonias religiosas, pero el lugar específico para el culto popular era la siguiente habitación o sala hipóstila, cámara cubierta y completamente llena de columnas. Finalmente, y rodeado por un número variable de pasillos y dependencias, se encuentra el santuario o sala del altar, donde se conservaban la imagen antropomórfica de la divinidad y varias reliquias mágicas y en la que únicamente podían entrar el sumo sacerdote y el faraón.
Los templos egipcios más impresionantes son los de Luxor, el conjunto de Karnak y el templo de Ta en Abusir.
Durante el Imperio Nuevo, los faraones hicieron labrar los templos en las grietas de las montañas; estos templos se llaman speos (cuevas). Los dos más famosos son los speos mayor y el speos menor de Ipsambul (Abu Simbel) ambos porticados por gigantescas estatuas de Ramsés II, su esposa Nefertiti y la diosa Hathor.
De época tardía es el templo de El-Hibe; ya del periodo de dominación extranjera son los templos de Horus (en Edfú), de Hathor (en Denderah), y los construidos en la isla de File, en medio del Nilo.


EL SEPULCRO

El egipcio creía en la necesidad de conservar su cuerpo para obtener la inmortalidad y por ello embalsamaba los cadáveres y concedía enorme importancia a su sepultura; el pueblo bajo era enterrado bajo tierra, los grandes ciudadanos en las mastabas y los farahones en las pirámides.
Las mastabas (bancos) tienen forma de pirámides truncadas. La puerta de entrada conduce a la capilla funeraria, cuyas paredes se hallan profusamente decoradas con relieves policromados y pinturas que nos narran la vida cotidiana del difunto. Las más famosas se encuentran en Sakkarah: mastaba de Mereruka, de Ti, de Ptah-Hotep y la Pirámide escalinada de Zóser, formada por siete grandes mastabas superpuestas.
Las pirámides podían ser de perfil quebrado, como las de Gizeh (Keops, Kefrén y Mikerinos) y la de Saseh, la de Keops, ocupa una superficie de 48.000 metros cuadrados y se eleva hasta 146 metros de altura.
Otro tipo de construcciones eran los hipogeos: sepulcros excavados en las grietas de las montañas como los del Valle de los Reyes, que fue la necrópolis real de Tebas.